Su nombre lo recibe porque en uno de los tajamares del lado aguas arriba del puente se halló un verraco , reutilizado en la construcción.
Fue trasladado al Museo Arqueológico Provincial de Cáceres. En Botija, a su vez, han sido hallados más verracos, lo que demuestra el asentamiento del pueblo vetton por esta zona, cuya máxima expresión la encontramos en el Castro Vetton de Villasviejas del Tamuja, donde también fueron halladas otras esculturas zoomorfas del mismo tipo. Se data en la segunda Edad del Hierro (siglos IV-II a.C.), lo podemos ver en el Museo Arqueológico Provincial de Cáceres.



































