VISITA
CASTRO VILLASVIIEJAS
Hola viajeros.
Hoy llegaremos hasta el castro de VillasViejas de Tamuja en el término municipal de Botija.
Este es uno de los castros más ricos de la península en cuanto a legado material, pues en él se encontraron toda clase de restos arqueológicos…
Fue un poblado de gran tamaño, alcanzando una superficie de trece hectáreas que incluyen la zona circundante al castro y la necrópolis del denominado “Mercadillo”.
El lugar estuvo habitado aproximadamente entre los siglos IV y I antes de Cristo.
Acompañadme a dar un paseo por el viejo castro Vettón, pero antes de nada, Sabéis quienes fueron los Vettones?
Los Vettones fueron un pueblo de origen antiguo que habitó predominantemente entre los ríos Duero y Guadiana, principalmente en el Valle de río Tajo.
La existencia de las tribus Vetonas está datada desde el siglo VIII hasta el I a.C., cuando fueron derrotados por los romanos. Al contrario de lo que muchos piensan, los vetones, pese a tener una cultura e idioma común, no se regían por un gobierno único, cada tribu y cada castro se organizaban por si solos.
Esto no les impedía comerciar entre ellos, como prueba que se hayan encontrado numerosos objetos de importación en los distintos castros, pero si supuso un problema a la hora de enfrentarse al duro ejercito romano, que encontró facilidades en esa falta de gobierno común.
Se conserva bastante poco sobre los vetones, lo mismo que sobre otros pueblos prerromanos de la península, pero poco a poco se van encontrando nuevos yacimientos, como este, que arrojan luz sobre su desconocido modo de vida.
Comenzamos nuestra ruta en la entrada del yacimiento.
Aún quedan los mejores pasos que dar, pero antes, escuchad atentamente unos breves consejos para realizar la visita adecuadamente.
Aparca tu vehículo en esta zona sí has llegado con él. A partir de aquí, la visita debe realizarse a pie.
Respeta el medio ambiente. No tires basuras ni enciendas ningún tipo de fuego. Evita fumar.
No trates de acercarte a las pendientes escarpadas. Hay peligro de caídas.
No transites. Por zonas que veas excavadas o valladas. Los muros y la tierra de las catas pueden ceder.
No recojas las cerámicas o piedras que puedas encontrar. Son restos importantes y a los arqueólogos les servirá para reconstruir la vida del pasado.
Lleva agua y protección contra el sol, sobre todo en los meses de verano.
A partir de aquí notarás como a tu derecha se empieza a quebrar el terreno, el culpable es un arroyo llamado del Berraco, entre éste y el río Tamuja se conformarán las que fueron las partes más importantes del castro.
Los verracos son esculturas zoomorfas. Están realizadas sobre granito, que una vez tallado representa a figuras de cerdos principalmente, aunque también hay bóvidos y jabalíes. En Botija se han encontrado hasta seis verracos.
Uno de ellos, que se conserva íntegramente, lo podemos contemplar en el Museo Arqueológico de Cáceres.











