El castro de Villasviejas del Tamuja es un poblado fortificado de la segunda Edad del Hierro. Abarca desde el siglo IV al siglo I antes de Cristo. Es el de mayores dimensiones y el que nos ha dejado él registro arqueológico más generoso en cuanto a restos de todo tipo de estos momentos históricos.
Tiene una superficie de más de seis hectáreas y está rodeado por una muralla de piedra con torres circulares y cuadradas. En su interior y en sus proximidades se han identificado varias zonas bien diferenciadas: lugares donde se situaban los edificios más importantes; una zona para las viviendas, los espacios dedicados a la actividad económica y en las inmediaciones hasta tres necrópolis.


















































